Claves para el riego de tus plantas en primavera

Cada estación tiene sus claves para el riego de tus plantas, por eso en Sertec queremos ayudarte a que respondas adecuadamente a las necesidades de riego que surgen en primavera con una serie de consejos. Y es que aunque esta estación del año se suele relacionar con el resurgir de la flora, la forma en la que se hace y cómo se realiza, dependen de cada zona y del comportamiento de la climatología. Y, como ya te hemos contado, hay que preparar el jardín para cuidarlo en esta nueva estación.

 

Claves para el riego de tus plantas en primavera

La primavera se caracteriza por una subida de las temperaturas. Un incremento que no suele ser extremo, pero que seca la tierra más de lo que podríamos imaginar en un primer momento. Por eso es importante que durante esta estación del año, vayas observando la tierra de tus macetas o jardín y compruebes su grado de humedad. Para ello basta con el introduzcas un palo de manera en la maceta o alrededor de la maceta y compruebes lo húmedo o lo seco que sale. Así tendrás evidencias de qué necesidad de agua tiene la tierra.

Como las plantas se encuentran en plena floración o tienen ya nuevas hojas y tallos, requieren un aporte mayor de agua para hacerlo de la manera adecuada.

Aunque es frecuente que llueva, es importante que observes también si esta agua le llega de la manera adecuada; pero, también si su sistema de drenaje es adecuado. Pues debes evitar que el agua se encharque y acabe por pudrir las raíces, tallos, o nuevos brotes.

 

Elementos a tener en cuenta en al riego de primavera

Para regar de la manera adecuada en primavera debes seguir los siguientes consejos:

  1. Riega por la tarde, especialmente si vives en una zona en la que el sol todavía no es muy fuerte. O al menos adquiere esta costumbre durante los meses en los que no se alcancen altas temperaturas. De esta manera, las plantas tendrán más tiempo para beneficiarse del agua y aprovecharla antes de que pueda evaporarse. Eso sí, cuando vayas a cambiarle de hora por la llegada del calor, hazlo progresivamente para evitarles estrés.
  2. Si en tu jardín cuentas con plantas semiacuáticas o carnívoras, recuerda que la mejor manera de aportarles humedad es poniéndoles un plato debajo de la maceta. Así, te asegurarás humedad constante. Adquiere este hábito si te vas a ausentar unos días de tu casa. Pues así se mantendrán húmedas mientras no las riegas.
  3. Si usas una regadera o una manguera para tus riegos, recuerda que debes dirigir el agua hacia la tierra, no hacia el tallo. Es la manera de evitar dañarla y llegar hasta las raíces, que es por donde deben alimentarse.
  4. Si tus plantas tienen muchas raíces y sobresalen de las macetas, cámbialas de recipiente y recuerda que debes hacer un aporte extra de agua. De esta manera seguirán desarrollándose con alegría y vigor.
  5. Intenta que el agua que les das llegue a lo más profundo de la maceta para que ésta hidrate adecuadamente tus plantas. De lo contario perderán vigor y verás cómo no crecen todo lo que debieran. O, al menos, no con las fuerza, el color y la energía que esperas de ellas.
  6. Recuerda que cada tipo de planta requiere una cantidad de agua, así que antes que nada intenta identificarlas bien y saber más sobre sus necesidades específicas.
  7. Ten en cuenta la orientación. Si reciben mucho sol o no; si se exponen al viento o no; etc. Así sabrás cómo de rápido se secan.

 

Así pues, debes prestar atención al riego durante la primavera. Y prestar atención al estado en que se encuentra el suelo, si es que quieres sacar el máximo partido a tus plantes y que luzcan bonitas hasta el próximo otoño. Y si tienes dudas, ponte en contacto con nosotros. Te ayudaremos encantados.

 

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